Y así decía aquel curioso lema del despotismo ilustrado “Todo por el pueblo, pero sin el pueblo”. Y ¿no os parece estar viviendo ahora lo mismo con el paciente? Todos hablamos de centrarnos en el paciente, profesionales, industria, administración pero el paciente no se siente ni implicado ni representado.

“¡¡¡Houston, tenemos un problema!!!”

Hace no mucho leí una cita del consultor, y considerado padre del management como disciplina, Peter Drucker:

La calidad en un servicio o producto no es lo que TÚ pones en ello. Es lo que el cliente o CONSUMIDOR consigue de ello”.

Peter F.Drucker

Realmente me hizo convencerme aún más de la idea que lleva rondando por mi cabeza desde hace bastante tiempo. Nos declaramos “centrados en el paciente”, cada vez más pensamos en estrategias y planes para llegar al paciente y poder ofrecerle lo que creemos que demanda, diseñamos el “patient journey”, creamos departamentos de pacientes…pero no siento que realmente le impliquemos de una manera activa en el desarrollo de soluciones eficientes que puedan mejorar su calidad de vida o el conocimiento de su enfermedad, algo que ellos demandan más y más. El paciente quiere sentirse apoyado, comprendido, escuchado y valorado, pero nosotros realmente le preguntamos?

¿escuchamos a los pacientes?

También, la semana pasada leí un tuit de un paciente muy activo en redes sociales, Dani Royo @webDM1 al cual os recomiendo seguir si no lo hacéis ya, que decía “El ministerio de Sanidad no considera conveniente que algún paciente esté en el Consejo Asesor? Pero no somos #pacienteenelcentro (chupito)?” Tenía toda la razón! Si el propio paciente no se siente apoyado por la administración, principal director de la orquesta que pretende gestionar la salud de la población, tenemos un problema real y serio. Y debemos ponernos manos a la obra, entre todos, para resolverlo.

Sé que parece muy complicado, más en un momento en el que hasta el modelo de colaboración entre profesionales se pone en cuestión, agregar más actores a un entorno colaborativo que alguien tiene que liderar. Pero creo que es el momento oportuno para ello. Y no debe ser ni la industria, ni la administración, ni el profesional quien lidere este cambio, ha de ser el PACIENTE. Ese paciente responsable (no empoderado), ese paciente colaborativo y asociado. Ya se han visto algunos pasos por parte de las asociaciones en este sentido, pero el camino acaba de empezar y las barreras han de ser derribadas entre todos.

Colaboración es la palabra

¿por qué en una era en la que queremos ir más allá del medicamento, ofreciendo soluciones de salud, no implicamos mucho más a las asociaciones de pacientes en las propuestas que surgen de esas necesidades? En una época en la que cada vez más, la gente es consciente del propio cuidado de su salud, la prevención se ha convertido en un verdadero de caballo de batalla y nos piden a todos arrimar el hombro. Propongamos superar esas barreras y acercar a los pacientes y ciudadanos todo lo que cada cual puede aportar, colaborar y desarrollar entornos para conseguir un mejor cuidado de nosotros mismos.

Propongamos superar esas barreras y acercar a los pacientes y ciudadanos todo lo que cada cual puede aportar, colaborar y desarrollar entornos para conseguir un mejor cuidado de nosotros mismos. Click To Tweet

Aprovechemos la vocación también en la industria

Yo entré en la industria farmacéutica precisamente por poder estar más cerca de esa aportación al paciente y al profesional sanitario. Y sé que como yo, fuimos muchos (incluso algunos con estudios sanitarios que luego desarrollaron) los que trabajábamos en la industria farmacéutica por vocación. No pude estudiar medicina y esta era la manera de poder colaborar con ellos. Y eso es algo muy poderoso que podemos “explotar”, en las redes de delegados hay muchas personas con esta misma vocación de ayuda al profesional y al paciente, hagamos que también se sientan cada vez más unidos a esta vocación y colaboración. Recuerdo, que se propuso pasar consulta con médicos para entender más al paciente y sus necesidades, así como las de los propios profesionales. Si eso era una propuesta de hace tantos años, imaginemos ahora el entorno de colaboración que se podría crear con todas las herramientas digitales a nuestro alcance.

En las redes de delegados hay muchas personas con esta misma vocación de ayuda al profesional y al paciente, hagamos que también se sientan cada vez más unidos a esta vocación y colaboración. Click To Tweet

Claro que el resto de actores implicados han dado pasos y no estamos en la misma situación de hace años, pero estoy convencido que ahora es el momento del empujón para que todo comience a rodar de una manera más organizada y realmente aportando una propuesta real de valor al paciente. Conseguir un modelo colaborativo global puede ser una utopía. Incluso conseguir la carcajada de muchos. Pero sabemos que haría un sistema mucho más eficiente y realmente centrado en el paciente.

¡No dejemos pasar la oportunidad!