Llevo un tiempo trabajando en la actualización de la política de uso sobre social media en mi compañía y me vienen muchas ideas sobre lo que se puede y no se puede hacer por parte de la industria farmacéutica en las redes sociales. Porque la verdad es que somos un sector que seguimos muy por detrás de otros en el uso de esta vía de comunicación. Recuerdo que hace años en mi anterior blog escribía sobre el miedo que había en la industria farmacéutica al uso del social media como canal de marketing y comunicación.

Somos un sector muy regulado y es lógico que las barreras que tenemos al uso de vías de comunicación masivas estén muy controladas ya que tocamos un tema tan delicado como la salud y sus tratamientos. Pero eso no significa que no podamos hacer uso del social media siendo responsables y aún más diría, que debemos hacerlo por la responsabilidad que tenemos como fuente de información sobre enfermedades  y salud. Esto es algo que ya trataba en mi primer post y que hoy quiero desarrollar centrándome en el uso que podemos dar a las redes sociales como canal de información, no sólo corporativa o de RSC, sino también de salud y prevención.

También es verdad que en estos últimos tiempos parece que salen numerosas voces hablando de la inconveniencia cada vez mayor que parecen tener las redes sociales para los ciudadanos. Y aun estando completamente de acuerdo en ciertos puntos, que desarrollaré en próximos post, sigo pensando que las redes sociales pueden ser una magnífica herramienta de conversación y colaboración entre diferentes profesionales, de la salud, de la tecnología y de otras muchas disciplinas incluyendo a los pacientes. Y para ello me refuerza en esta idea la cada vez más amplia actividad por parte de prestigiosos profesionales en su labor de educación, información y colaboración. Estoy de acuerdo que las redes sociales necesitan cambios, pero también pienso que los usuarios tenemos mucha más culpa de la que creemos, y nos resulta mucho más sencillo verter toda la responsabilidad en las compañías que desarrollan y gestionan estas redes sociales. Pero esto, como he comentado, será en un próximo post…

1-. RESPONSABILIDAD ANTE TODO

Y es precisamente por este trabajo que llevo haciendo estas últimas semanas con la política de uso de social media que me dio por revisar algunos datos. Encontrando que según datos en USA, el 23% de las compañías farmacéuticas no tienen políticas de uso de social media por parte de los empleados ni seguridad ni privacidad en los datos (algo ya totalmente impensable en Europa desde la actualización de la GDPR), algo con lo que las compañías farmacéuticas han de ser especialmente cautelosas para evitar fugas de datos sensibles en redes sociales o que puedan ser compartidos de manera accidental por empleados.Si nos lanzamos al social media debemos preparar a nuestros empleados. Desde mi punto de vista es mucho menos arriesgado, así como efectivo y eficaz, tener un equipo interno con profesionales y recursos adecuados. Una agencia nos puede ayudar en multitud de tareas con creatividades, analíticas, revisando estrategias, etc. Pero para algo tan importante como es el manejo de las redes sociales corporativas, siempre seré un fiel defensor de realizarlo con un equipo interno.

  • La voz de tu marca es personal y quienes interaccionan contigo así lo desean
  • Puedes dar respuesta mucho más rápida al conocer tu propia compañía
  • Ante una situación de riesgo siempre puedes interaccionar desde tu perfil personal sacando a la propia marca de la situación, porque tú también eres la voz de tu marca o compañía

2-. LAS REDES SOCIALES SIGUEN TENIENDO MUCHA RELEVANCIA 

Los pacientes, sus cuidadores y los profesionales sanitarios, todos consultan las redes sociales en busca de información y apoyo. Y es que según un estudio de PWC Health 

  • Un 34% dice que la información que ha encontrado en las redes sociales afecta a su toma de ciertas medicaciones
  • El 31% de los profesionales sanitarios usan las redes sociales para networking
  • El 60% de los médicos reconocen que una de sus actividades más habituales en redes sociales es seguir lo que sus colegas comparten y discutir sobre ello
  • un 40% afirma que la información encontrado en las redes sociales afecta a cómo lidiaban con una enfermedad crónica y a su enfoque sobre la dieta y el ejercicio
  • El 30% de los adultos encuentran más que probable poder compartir información sobre su salud en redes sociales con otros pacientes, el 47% con los médicos, 43% con los hospitales y el 32% con una compañía farmacéutica
  • y este quizás es un dato mucho más serio ya que el 90% de los participantes entre 18 y 24 años dijeron que confiaban en la información médica compartida por otros a través de las redes sociales

Creo que en este apartado no hay nada más que decir, ya que los datos hablan por sí solos. Y si queréis más datos de este tipo, aquí tenéis 24 estadísticas sobre cómo las redes sociales han impactado al sector de la salud. ¿de verdad creemos que las redes sociales no tienen relevancia en nuestro trabajo? 

3-. LAS REDES SOCIALES NOS APORTAN AUTENTICIDAD


O  quizás, deberíamos decir que nos obligan a ser auténticos. Los consumidores, en general, y los pacientes exigen cada vez más que las marcas o compañías compartan los mismos valores que ellos. Y exigen que sean auténticas, confirmado en el estudio Authentic Brand Study. Ya no sirve con poner unos bonitos valores en nuestra web, hay que demostrarlo y tanto pacientes como profesionales sanitarios nos van a pedir que lo demostremos en “acción”. Por ello tenemos que ser transparentes, no sólo decirlo, en nuestras estrategias de redes sociales y con el contenido que creamos. Porque ya no interesa que digamos todo lo positivo sobre nosotros, tenemos que demostrarlo con contenido social, con defensa de los pacientes, aportando valor mucho más allá de nuestros fármacos porque ese es el tipo de “marketing” que nos piden y por el que confían en nosotros. 

4-. LAS REDES SOCIALES HUMANIZAN A LAS COMPAÑÍAS

Porque las redes sociales debemos verlas como lo que son, conversaciones, colaboraciones (aunque por ello siga siendo un romántico de las redes sociales) y relaciones. Y detrás de las compañías siempre estamos personas que también queremos ofrecer lo mismo que se nos pide.
Y las compañías las forman personas como las que están en las redes sociales.

Por ello, soy gran defensor de los programas de formación para embajadores internos. Debemos preparar y entrenar a nuestros embajadores, no sólo focalizarnos en posibles “influencers” externos sino que también explotar y preparar a esas personas dentro de nuestra compañía con grandes habilidades comunicativas y relacionales pero que además pueden aportar un gran valor a nuestra marca y a nuestros stakeholders en redes sociales. Tenemos profesionales sanitarios, expertos en marketing, comunicación, etc que además de poder establecer relaciones a través de las redes sociales y potenciar su desarrollo profesional, pueden poner cara y voz a nuestra marca. Y creo que lo estamos desaprovechando.

Quizás me dejo muchas cosas en el tintero. Quizás se pueden desarrollar más estos temas. Y evidentemente es mi punto de vista que puede estar equivocado. Así que si queréis seguimos este debate y conversación en las redes sociales…